Es fácil perderse pero me dejo llevar, sobre todo sí eres tu quien me lo pides.
He intentado en muchas ocasiones continuar con este blog y nunca he encontrado la fuerza o el tema que me convencieran.
Quiero salir de esta noche gris salpicada de diamantes y ver a mi Luna allí, justo allí al lado de esa estrella.
Ella es la que me inspira la que conoce los secretos de mi corazón, la que me acompaña y consuela siempre, la que vive feliz cuando yo rebosó alegría, la que está demacrada cuando no puedo dormir. La que sufre cuando me ve triste y decaída.
Cuando regresaba de este viaje y miraba por la ventanilla de tren, veía el paisaje nevado y recordaba tu piel, tus caricias al anochecer escuchando "que bonita la vida" de Dani Martín. Un escalofrío me recorría la espalda con la velocidad del rayo al evocar tu boca y la dulzura de tu aliento envueltos ambos en el humo del tabaco de liar.
Fotografía: ElenaG
He intentado en muchas ocasiones continuar con este blog y nunca he encontrado la fuerza o el tema que me convencieran.
Quiero salir de esta noche gris salpicada de diamantes y ver a mi Luna allí, justo allí al lado de esa estrella.
Ella es la que me inspira la que conoce los secretos de mi corazón, la que me acompaña y consuela siempre, la que vive feliz cuando yo rebosó alegría, la que está demacrada cuando no puedo dormir. La que sufre cuando me ve triste y decaída.
Cuando regresaba de este viaje y miraba por la ventanilla de tren, veía el paisaje nevado y recordaba tu piel, tus caricias al anochecer escuchando "que bonita la vida" de Dani Martín. Un escalofrío me recorría la espalda con la velocidad del rayo al evocar tu boca y la dulzura de tu aliento envueltos ambos en el humo del tabaco de liar.

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